geomarketing
La posibilidad de asociar metodologías de análisis geográfico a los estudios de marketing abre nuevas posibilidades en el desarrollo de actividades que tienen un marcado carácter territorial, mejorando, de este modo, los procesos de estudio tanto en la analítica de los dato, como en la toma de decisiones a partir de los resultados obtenidos. El objetivo fundamental es proporcionar un nuevo servicio a las empresas encaminado a optimizar las estrategias de desarrollo de las mismas.

Localización de nuevos comercios, servicios o empresas
Localización en función de la ubicación de empresas que o bien representan competencia o bien desarrollan actividades complementarias (proveedores, servicios técnicos, transportes, etc.). Observación de distancias, rutas óptimas, etc.
Complementariedad con otros estudios de marketing.
Los resultados a través de su plasmación cartográfica, fundamentalmente, permiten evaluar parámetros como los expuestos a continuación, optimizando de este modo la decisión a adoptar:
¿Cuál es la localización idónea del servicio, comercio o empresa analizado?
¿A qué distancias y en qué número se encuentran elementos competitivos o bien complementarios?
¿Cuál es la dificultad topográfica del lugar?
Idoneidad paisajística y climatológica del mismo
¿Cuál es el nivel socioeconómico de la población del entorno y cuál es el nivel sociocultural?
¿A qué distancia y en qué número encontramos infraestructuras y servicios públicos o privados?
Actualmente, los profesionales de ventas y marketing trabajan en un entorno competitivo, disponiendo de recursos y tiempo limitados, por lo que deben maximizar la eficiencia de éstos. Los productos REDORBIS permiten un paso más, para su mejor y más avanzada gestión:
Ayudando a un mejor despliegue del personal de ventas, -más eficiente y efectivo en unas zonas de trabajo más realistas-, de acuerdo con los objetivos de la empresa, el target market y la competencia.
Aportando un conocimiento rápido y eficaz de la componente territorial de las ventas, las compras y la distribución (clientes, productos, facturación, proveedores, plazos de entrega, temporalización).
Contribuyendo con información sólida que indique claramente la posible ubicación de nuevas zonas de crecimiento, y la revisión de las existentes, para facilitar la elección y detectar nuevos puntos de negocio.
Señalando y caracterizando por zonas al cliente actual o potencial de difícil captación o bajo rendimiento, refinando espacialmente las perspectivas de negocio con mayor prioridad.

